"El maestro de niños debe ser sabio, ilustrado, filósofo y comunicativo, porque su oficio es formar hombres para la sociedad". Simón Rodríguez

martes, 17 de octubre de 2017

LA FORMACIÓN DEL SUPERVISOR O SUPERVISORA EDUCATIVO VERSUS (Vs) EL BUROCRATISMO





LA FORMACIÓN DEL SUPERVISOR O SUPERVISORA EDUCATIVO  VERSUS (Vs)  EL BUROCRATISMO

      Construir un nuevo enfoque de supervisión educativa que trascienda la visión punitiva, vertical, autoritaria,   fiscalizadora y/o inspectora con la cual se ha venido ejerciendo dicha función, requiere de una acción -  reflexión – acción profunda,  de todos los actores y actoras que están en la gestión educativa. Es decir, tienen que formarse para transformar su  práctica; solo de esta manera podrán direccionar su labor hacia un proceso educativo emancipador, coherente y cohesionado, de lo contrario,  seguiremos girando en el círculo vicioso de las órdenes y contra órdenes propiciando un gran desorden, en el cual unos y unas actúan de acuerdo a su propia interpretación de las leyes, instrucciones u orientaciones emanadas del MPPE.


   En consecuencia, se genera una gran distorsión en la información y formación de las políticas educativas; por lo tanto se hace necesario direccionar el sistema educativo, articulando los distintos niveles de gestión,  con su debida responsabilidad en la toma de decisiones, definiciones metodológicas y procesos organizativos. Bien lo planteó Ernesto Che Guevara (1963,) cuando hace un análisis autocrítico de las causas que padece la Revolución con la aparición del mal llamado burocratismo, entre ellas menciona: Falta de motor interno  (falta de interés del individuo por rendir servicio al Estado, falta de conciencia revolucionaria, conformismo con lo que anda mal); falta de organización (freno en el flujo de las informaciones de las bases de las instrucciones u órdenes emanadas de los aparatos centrales), su característica fundamental es la falla en los métodos para encarar una situación dada. Ejemplo, el burocratismo es la cadena del tipo de funcionario o funcionaria que quiere resolver su problema solicitando más personal para realizar una tarea cuya fácil solución solo exige un poco de lógica…Y la tercera causa, es la falta de conocimientos técnicos para poder tomar decisiones justas y en poco tiempo. Esta falta de conocimiento configura el “reunionismo”, que es fundamentalmente,   la falta de perspectiva para resolver los problemas.

En este sentido,  en el documento Pensar la transformación Educativa en el marco de las 3R al cuadrado: Revisión, Rectificación, Reimpulso, Reunificación, Repolitización y Repolarización, las cuales implican logros, ventajas estratégicas, pero también deficiencias, errores y obstáculos, se señala algunos aspectos a considerar:

1.       Reconocer y defender los logros, pero también atender, con honestidad y audacia, las carencias y debilidades.

ü  Actuar con coraje y audacia para reafirmar y defender nuestros logros (expansión de la cobertura educativa, carácter público y gratuito de la educación, la inclusión escolar, inversión educativa, misiones educativas, Sistema de Alimentación Escolar, políticas pedagógica orientadas por valores y principios socialistas, CBIT, Canaimitas, tabletas, internet inalámbrico, Colección Bicentenario, ampliación de la participación social en la definición de políticas educativas).

ü  Reconocer nuestras limitaciones, debilidades y problemas: burocratización, el oportunismo y el sectarismo.

2.       La unidad. Como fortaleza de los equipos de trabajo para desarrollar las transformaciones necesarias en sus ámbitos de acción, la corresponsabilidad, la conformación de una cultura de trabajo fundada en la solidaridad, la cooperación, la participación, la crítica y la auto crítica.


3.       Combatir la cultura política capitalista y construir la cultura socialista. Comprender la participación como un compromiso militante de desprendimiento de intereses individuales y asumir, conscientemente, su  realidad, los conflictos y las necesidades para poder propiciar las transformaciones pertinentes en su contexto. Únicamente, de esta manera podemos ir superando la cultura capitalista del ascenso social, la discrecionalidad, la recompensa, la remuneración, entre otras desviaciones. En su texto Herramientas para la participación. El Troudi; Harnecker, M; Bonilla, L.  plantean algunas barreras que se presentan para la participación:

Ø  Escepticismo y apatía por: uso de prácticas utilitarias, desconfianza ciudadana, promesas incumplidas.

Ø  Cultura clientelar y de otorgamiento de favores: Intermediación para todo tipo de favores (políticos, económicos y de ascenso social).

Ø  El burocratismo: alcabalas, trámites y exigencias innecesarias, multiplicación de instancias, incremento del número de funcionarios, prácticas clientelares, surgimiento de la corrupción.

Ø  Verticalismo y autoritarismo: Imposición de la visión del dirigente o cuadro administrativo, bajar líneas de acción unidireccionalmente, uso del miedo, la coerción, la arbitrariedad.

Ø  Incapacidad de escuchar: Reuniones poco productivas, diálogo de sordos, imposición de argumentos, le dan la espalda a la gente.

Ø  Intolerancia: Muchos y muchas se creen poseedores y poseedoras de la verdad y no admiten las discrepancias y/o divergencias.

Ø  Desconfianza en el pueblo: No creen en las capacidades creadoras o potencialidades de los demás.

Ø  Improvisación de los funcionarios del gobierno: Precaria preparación para abordar los problemas, poco conocimiento de las personas, problemas o procesos.

Ø  Sectarismo: Defensa ciega, no razonada de su secta, conspira contra la unidad, crea rechazo y suspicacias.

Ø  Dogmatismo: Imposición de recetas prefabricadas, creen en la única verdad, ley inalterable.

¿Qué significa para un supervisor o supervisora los planteamientos anteriores?

¿Cómo desarrollamos una práctica supervisora que garantice la solución de los problemas sin tanta alcabalas burocráticas?

¿Cuáles serían las instancias o estructuras organizativas más apropiadas para el sistema de supervisión que requiere la educación venezolana?

Dar respuestas a estas interrogantes pasa necesariamente por reconocer que todo y toda  docente que aspire a  ejercer  funciones como supervisor o supervisora educativo debe incorporarse al Programa Nacional de Formación Avanzada en Educación (PNFAE), tal aseveración responde, a que un, una docente en función supervisora que no analice, debata, confronte, cuestione,  reflexione y problematice su práctica para la producción colectiva del conocimiento, muy difícil, coadyuve a facilitar las transformaciones de los espacios educativos que están bajo su responsabilidad.  No obstante,  que el supervisor o supervisora conozca desde un punto de vista amplio y crítico, cuáles son los elementos de su práctica que apuntan hacia procesos emancipadores y cuáles se anquilosan en modelos tradicionales que limitan las transformaciones educativas.

Desde esta perspectiva, prepararse como supervisor o supervisora para la revolución educativa, implica vernos como seres humanos emocionales, con credibilidad, subjetivos, con conciencia crítica individual y colectiva. Es decir, reconocimiento de sí mismo y de los iguales; lo cual nos permite abordar los problemas de forma oportuna, optimista, con alegría y felicidad social. No nos dejamos vencer por el pesimismo, la negatividad, la desazón; siempre vamos adelante construyendo esperanza para los pueblos.


“Somos la alegría y la vida en tremenda lucha contra la tristeza y la muerte”

Argimiro Gabaldón”

“A riesgo de parecer ridículo digo, que el verdadero revolucionario está movido por grandes sentimientos de amor”

Ernesto Che Guevara


    Luchar, luchar, batallar duro contra el burocratismo que sigue impoluto en nuestras instituciones, es tarea impostergable, no podemos seguir siendo los muchachos o muchachas de mandado; los anda, corre, ve y dile de una  gestión educativa. Exigir organización en todos los procesos y en todas las instancias. Esta organización debe establecer clara y congruentemente,  cuáles son las líneas de  acción del MPPE, de las zonas educativas, de las divisiones, de los circuitos educativos, de los espacios educativos, con el fin de garantizar a los y las  estudiantes, docentes, representantes, madres, padres y/o responsables, personal administrativo, obreros y obreras, madres y Padres cocineros y cocineras de la patria, consejos educativos, consejos de directores, consejos de participación, organización estudiantil, Movimiento Bolivariano de Familias, comunidad y público en general que sus problemas, necesidades, trámites o asuntos serán resueltos en el tiempo esperado y sin tantas trabas o papeleo. En virtud de lo cual se hace imprescindible que haya un cambio en la organización escolar, centrado en la desburocratización de la estructura, guiado por principios de honestidad en la intención, participación, celeridad, corresponsabilidad,  eficacia, eficiencia, transparencia.  Bien lo dijo el Comandante en el Golpe de Timón “Eficiencia o Nada”.  Aunque tenemos avances en nuestra legislación (CRBV, Ley de Simplificación de Trámites Administrativos, LOE); aún nos falta innovar  para desmontar al jefe sabelotodo e intocable,  a las decisiones centralizadas, al reunionismo estéril, al cuida cargo, a las largas colas, al “eso toma tiempo”, “venga el próximo mes”. Hay  que automatizar con la última tecnología de la comunicación e información  los procesos administrativos para poder avanzar en los procesos pedagógicos.   


Tomando en cuenta tu experiencia como supervisor o supervisora:

 ¿Qué cosas eliminarías?

¿Qué harías para avanzar en la desburocratización?


    En este orden,  se hace necesario seguir fortaleciendo el proceso de formación e investigación permanente, es un desafío para los supervisores y supervisoras, sistematizar sus experiencias y prácticas de acompañamiento, reconocer sus avances o dificultades en la construcción de procesos pedagógicos, actuar como un intelectual colectivo, hacer propuestas innovadoras para la transformación social, generar debates en los sábados pedagógicos, foros; presentar ponencias en los congresos pedagógicos, discusión o reflexión en colectivo, socializar y comunicar escritos (autobiografías, reseñas, ponencias, experiencias). Tener plena conciencia y actuar en consecuencia, en la profundización de los logros educativos, avanzar hacia la concreción de ideas que liberen y nos liberen,  comprender el circuito como espacio territorial, geohistórico, político, social, económico, cultural, abordar el circuito con criterios humanistas, entre otros.

Acompañar, no obviar nuestro propósito, ahora, ¿Para qué acompañar?

Hay que darle direccionalidad a la acción educativa, pero para ello tenemos que conocer las prácticas cotidianas de la gente en su circuito; sus necesidades, realidades, convivencia. En este sentido, tenemos que garantizar:

·         Fines del Estado (Art. 3 CRBV). Fines de la Educación (Art. 15, LOE).

·         La transformación institucional y pedagógica

·         La orientación  y acompañamiento del proceso educativo en el marco de la integración Escuela – familia – Comunidad., acorde a los niveles y modalidades del sistema educativo.

·          El seguimiento  a la  evaluación de la calidad educativa en  las instituciones del circuito.

·         La protección de niños, niñas y adolescentes como sujetos de derechos, prioridad absoluta  e interés superior.

·          Los  procesos pedagógicos – Curriculares, Organizativos – Comunitarios y de Gestión y Administración

·         La articulación del trabajo con las instituciones del circuito, el consejo de dirección, consejo de participación, la división de supervisión.

·         El mantenimiento de las edificaciones y mobiliario escolar.

Entonces, se hace evidente,  que el supervisor o supervisora como acompañante, debe ser: un,  una referente de respeto del contexto y su gente; un escucha activa de la experiencia del otro o la otra; comprender las complejidades de las contradicciones; promotor o promotora de la interacción dialógica, favorecedor de los vínculos de solidaridad, reciprocidad y cooperación. Ante todo, formarse en la fundamentación ético – política y pedagógica, desde la perspectiva sociohistórica de la educación bolivariana.

Reflexión final: Si contextualizamos a la gestión educativa en la crítica y la autocrítica de los documentos referidos, encontramos,  respetando los contextos históricos,  que éstos adquieren plena vigencia, en la camisa de fuerza que se ha convertido el burocratismo, propio del estado burgués, para el avance de los procesos administrativos Y pedagógicos en el marco de la transformación del sistema educativos venezolano. A veces preguntamos: ¿Por qué unas gestiones  lo han  [i]minimizado? Y ¿Por qué con otras se ha profundizado? ¿Será cuestión de sujetas o sujetos? ¿Será falta de voluntad política? ¿Será por cuidar el cargo? ¿Temor a la pérdida de poder?

 Conscientes estamos que los cambios no se decretan, pero si se pueden ir construyendo con la disposición, compromiso y convicción para generar acciones que favorezcan la integración de planes, programas, proyectos bajo los principios de corresponsabilidad y concurrencia, para recoger la dispersión, revertir las contradicciones,   minimizar la entropía, y, viabilizar el camino hacia una supervisión educativa, centrada en el acompañamiento pedagógico, donde los procesos administrativos estén subordinados a los procesos humanos.




ROMELIA ESCALONA
JULIO, 2017





[i] Esta reflexión fue realizada a la luz de las lecturas sugeridas para la Unidad Curricular: REPENSANDO LA FUNCIÓN DE DIRECCIÓN Y SUPERVISIÓN EDUCATIVA. Material recopilado por Ministerio del Poder Popular para la Educación – CENAMEC, marzo 2017

0 comentarios: