sábado, 17 de diciembre de 2022

ACERCANDONOS A JESÚS ALDO SOSA “JESUALDO” Por: Raysa Muñoz

 

Hace unos días atrás tuve la dicha de asistir al foro en homenaje al maestro Jesús Aldo Sosa, conocido como “Jesualdo” pues así el mismo se llamaba, maestro uruguayo; debo decir que no lo conocía y agradezco la invitación que desde El Centro Local del Municipio Revenga nos hicieran. Más allá de la excelente atención recibida por los organizadores y organizadoras y el equipo de gestión municipal me parece pertinente hacer una reflexión en cuanto a reconocer la importancia del legado de este maestro irreverente, avanzado y preocupado para su época, revolucionario maestro transformador de las causas del pueblo, identificado con las luchas de clases sociales y quien se hermana a los más oprimidos, necesitados y reconoce  en su momento como  un sujeto y maestro “oprimido” “humillado” dispuesto a interpelarse en su pleno ejercicio y cuestionarse a cada instante; un maestro preocupado por ser maestro,  se cuestionaba ser maestro ¿para qué?

      En Jesualdo reconozco al maestro sencillo, simple que se sirve de un cuaderno diario de registro y desde este expone los problemas sociales por los que atravesaba su país, dentro de los procesos complejos políticos del momento utilizó la herramienta de la escritura para reflexionar los nudos complejos de sus estudiantes y sus fórmulas sociales para alcanzar una transformación no solo en ellos sino social y política, y; desde esto expresar sus rebeldías y rebeliones criticas del pensamiento y la acción no solo desde lo que  competía a los individuos de una escuela sino a todos como un todo, la escuela, sus sujetos como partes fundamentales de la comunidad; involucrándolos en los hechos jornaleros haciéndoles ver sus roles como sujetos protagonistas  y les hacía entender a sus estudiantes sus responsabilidades sociales, la disciplina como fundamento en la escuela, haciéndoles ver la importancia de la escuela como una pedagogía de tránsito “hacia” el socialismo.

      Un foro muy nutrido en su asistencia, maestros comprometidos los asistentes pero mejor aún, un foro pleno en donde confluyeron en un mismo escenario tres maestros, con tres enfoques tal vez diferentes pero que supieron acercarnos al legado pedagógico de Jesualo Sosa; Marcos Veroes, José Sierra y Julio Mosquera. Marcos nos acerca a Jesús Aldo Sosa desde la mirada de sus orígenes y los instrumentos pedagógicos que usaba como recursos Jesualdo, nos acerca a aquella interrogante: ¿educar a los niños para qué? Y nos habla de una de sus mejores obras: Vida de un maestro, su libro más conocido; pero también nos acerca a: 500 poemas escritos por niños en donde Jesualdo pone en evidencia y con total libertad la plena expresión creativa de los niños y las niñas.




      Julio Mosquera nos confronta con un análisis más crítico de sus métodos y enfoques y nos pone frente a frente con un Jesualdo que se declara Marxista y Comunista, lo declara como un pedagogo marxista; nos habla de los enfoques de las escuelas politécnicas humanistas y nos coloca frente a los métodos de la enseñanza por proyecto y la enseñanza por complejos, la escuela viendo lo que la sociedad produce y consume y nos identifica con la naturaleza del trabajo y la sociedad. El papel del trabajo y su identidad en el proceso de transformación del mono al hombre –cita a Federico Engells-

      José Sierra nos interpela con algunas apreciaciones pertinentes del legado de Jesualdo, interrelaciona de forma dinámica con la lectura interpretativa de algunos de nosotros, maestros asistentes y nos hace reflexionar de forma directa y participativa en el legado del maestro Jesualdo, destaco: La expresión es un atributo específicamente humano, tan vital como otras actividades orgánicas fundamentales que ayudan al sujeto en su desarrollo psicológico. Es el más importante instrumento inmaterial- porque amplifica las aptitudes personales en su búsqueda de superación y porque es característico de cada persona, es decir: intransferible- el cual se va modificando en función de los diferentes períodos evolutivos del sujeto, dirección y destino. Esto, no se reduce a lo que Jesualdo denominó “lo estético” de las expresiones artísticas, sino por el contrario incluye entre sus funciones la comunicación social, siendo el lenguaje el primero y principal instrumento de interacción y vinculación del individuo con la sociedad y su medio. Cuan pertinente es estudiar a este gran referente nuestro americano en este momento; desde el CRIFPMA debemos seguir innovando y proponiendo, revisando los referentes que han fortalecido el legado de los maestros, los que luchan los que se hacen uno con el pueblo, así como Jesualdo, hagamos la historia para los más necesitados.




sábado, 3 de diciembre de 2022

ARAWANEY N°56, Dulcería Criolla en la Escuela

 Todas y cada una de nuestras instituciones educativas se encuentra en un entorno cultural que se expresa en el canto, el baile, las festividades determinadas por el calendario y los alimentos que preparan nuestras amorosas madres. “Somos lo que comemos”, es una frase que solemos escuchar en algún momento y bajo esta premisa se recrean platos que se transmiten de una generación a otra y viajan en el tiempo para el beneplácito del paladar de niños, niñas, adolescentes y adultos. 

En esta oportunidad damos cuenta de un aspecto de la formación que se realiza en las instituciones del municipio Libertador gracias a los saberes enclavados en la comunidad. El programa “Maestro pueblo” abre las puertas a estas manifestaciones que permanecen enraizadas en la comunidad y el pueblo organizado se acerca a la institución para socializar lo que somos, transmitir lo que nos define como gente de bien y con las fuerzas de continuar batallando en esta dinámica contemporánea. 

El conocimiento está, no termina allí, el deseo por hacer también está y el irrefrenable impulso por aprender renace con cada nueva experiencia. El esfuerzo por alcanzar las metas en los procesos de aprendizaje se expresan en un rico majarete, en una catalina que puede acompañarse con una taza de café o un pan de horno de maíz cariaco son una caricia para el corazón que entra por la boca.

 Las dulceras de Palo Negro han labrado un largo camino que aún no encuentra fin, y sin ningún cuidado saben que el recorrido debe continuar porque esta labor de transmitir las recetas de dulces familiares es afianzar el sentido de la fuerza colectiva, el deseo por aprender para la vida es el mejor motor de la experiencia significativa. 

Es motivo de orgullo exponer en nuestra revista Arawaney la labor pedagógica, cultural, social y espiritual que ha venido concretándose en las escuelas y más allá, desde el municipio Libertador.

En esta edición rendimos tributo a Hebe de Bonafini como ejemplo  de lucha y esperanza de un mundo mejor.





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