"El maestro de niños debe ser sabio, ilustrado, filósofo y comunicativo, porque su oficio es formar hombres para la sociedad". Simón Rodríguez

domingo, 29 de octubre de 2017

Yendo del aula al conuco




Yendo del aula al conuco
(un recorrido conceptual hacia la independencia)

...a conuco no le gana ni escuela en recreo
Gino González

Marcos Veroes

Parece irremediable hablar de Simón Rodríguez sin hablar de educación. Es esta una característica que no lo abandona o que lo acompaña de manera pertinaz. Por eso cuando se nos propone escribir acerca del maestro de América pero relacionándolo con el tema del conuco y por extensión con la siembra supuse erróneamente (actitud nada recomendable para un investigador) que me enfrentaba a una tarea poco menos que irrealizable. La indagación me ha demostrado lo contrario.
El maestro Rodríguez es uno de los intelectuales de la más alta talla de su tiempo, y en consecuencia, se proyecta en el tiempo siendo vigente su pensamiento en nuestros días. Reflexionó en torno a las nuevas condiciones políticas, sociales, económicas de las nacientes repúblicas y fue acucioso en ese sentido al punto de proponer acciones concretas para superar dificultades y situaciones que no hacían mas que reproducir el viejo orden de cosas. De allí su propuesta de que no bastaba con la liberación militar y política de la corona española si en lo social, lo jurídico y lo económico se seguía sojuzgado a los designios de la metrópoli europea. Avizoró como a través de lascostumbresy la forma de vida de los hijos de los hacendados y terratenientes se dirigía la nación a otro tipo de dependencia, esta vez cultural, dando pie con ello al desarraigo, a la miseria producto de la desvaloración de lo propio y el desprecio por los trabajos manuales. En este sentido encontramos que el maestro preocupado por el bienestar de la sociedad y de las generaciones futuras emitiese opinión en cuanto al tema ambiental. No es que haya sido un ambientalista militante (tal como los que vemos hoy en día), no obstante, como intelectual de su época se interesaba por los más disímiles temas, por ello no nos sorprende que en septiembre de 1830 circula su ensayo titulado: "Observaciones sobre el terremoto de Vincocaya", en el cual hace énfasis en aspectos relacionados con la preservación de la naturaleza, la economía y la sociedad. En esta mirada de Rodríguez respecto al cuidado del ambiente expresa recomendaciones tales como:
El Perú debe pensar ménos en buscar minas que en buscar aguas, y en dar á estas la direccion que les falta...
Recomendación que hacía a propósito del cultivo de las tierras anteponiéndola a la minería1 lo que para aquel entonces era prioritario. Pareciera estar resonando su voz hoy en día para esta Venezuela aún petrolera que sueña con lograr la independencia alimentaria.
Unos años más tarde en Consejos de Amigo, dados al Colegio de Latacunga (1850-1851)2 nos señala lo siguiente:
Las Tierras adquieren más valor, al paso que la Población aumenta. El Suelo de Latacunga, y el de sus inmediaciones, a larga distancia, es Volcánico ̶ fértil, por consiguiente, si se riega...
Como podemos apreciar, el maestro Simón estima de manera positiva la Tierra y lo que ella provee, resaltando que en su trato y cuidado es menester el conocimiento, la constancia y el trabajo para el logro de sus frutos, cuestiona de manera velada el abandono de las tierras tras el crecimiento de la población resalta la necesidad de poblamiento de los territorios. Y por si hay alguna duda más adelante, en este mismo documento, expresa no sin cierta ironía:
Con Latín, Leyes y Teología, no ganarán de que Subsistir, o
Subsistirán entre Privaciones i Escaseces

Con conocimientos en Historia Natural, apoyados en los
de Física i Química, serían AGRICULTORES INSTRUIDOS
arrendarían las Haciendas del Colejio, i otrastendría
el Colejio sus Rentas seguras i ellos preferirían la
vida del Campo a la de los Poblados, porque se distraerían
con UTILIDAD.
Cerraremos esta breve nota señalando que el maestro sentencia que
Con tierras, Maderas i Metales, se hacen las más de las
obras, i las Manufacturas que emplean otras Materias...

Si de algo podemos estar seguros es de la valoración que el maestro hacía de la tierra como elemento estratégico para las nacientes repúblicas; de su importancia en proveer de alimentos a la población que aumentaba en número; de allí su interés en cuanto a la caracterización geográfica del territorio, de la utilidad del curso de los ríos, de la fertilidad de las tierras y de la necesaria preparación por parte de los estudiantes y/o habitantes para sostener y hacer productivas las tierras de manera tal que no se viviese entre Privaciones i Escaseces... factor este que es utilizado desde los tiempos de La Iliada como arma para ideologizar, coaccionar y someter a las naciones.

Simón Rodríguez es genio y figura de su tiempo. Es maestro por generaciones y para la eternidad. Su voz está hoy más vigente que nunca, en especial en estos tiempos en los que luchamos por consolidar la independencia, la misma que es amenazada con el acaparamiento, la especulación o la escasez de alimentos, que es lo mismo decir con el trabajo de la tierra. La población está concentrada en las ciudades, los campos prácticamente abandonados y los pequeños espacios de tierra cultivable permanecen ociosos pues los llamados medios de comunicación promueven modelos de vida a través de los cuales se sobrevalora la violencia, el odio y el ocio en contraposición a la paz, al trabajo y la constancia. Ideólogo, filósofo, científico, maestro su aporte es invaluable para la humanidad y en especial a esta nuestra América insumisa.
Octubre 2017
1Los principales productos mineros del Perú para la época eran el oro, la plata y el cobre.
2Utilizamos para esta nota el libro Inventamos o erramos. Simón Rodríguez. 2004. Monte Ávila Editores. Col Biblioteca Básica de Autores Venezolanos. Caracas.

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