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miércoles, 8 de marzo de 2017

Mujer Venezolana, Revolucionaria, Combatiente y Soñadora de Corazón


Mujer Venezolana, Revolucionaria, Combatiente y Soñadora de Corazón

Por  Silene Gómez
Docente de Apoyo
Equipo Crifpma

      La Mujer, ese recurso humano  de valioso sentir, vinculo de la creación y de  vida, que con tesón, esfuerzo, y constancia, han sabido empujar la Patria, desde sus humildes intentos, pero firmes de convicción, amantes de la Libertad plena, con las ansias de llevar consigo el ideario de las más fervientes luchas en contra del hostigamiento,  el racismo, humillación  y represión del Pueblo. 

     Hoy después de tantos matices  que empañan nuestra historia, unos no tan gratos, pero necesarios mencionar, llenos de injusticia, desigualdad, discriminación  indiferencias, llegando al  menosprecio, por la labor que realizan las mujeres;  se levantó la voz con la acción de un hombre que se volvió pueblo  y corazón, se volvió espíritu y eco,  elevo la  voz de los menos favorecidos, contra el Imperio, la fragmentación y la dominación,  ese, nuestro Comandante eterno, Hugo Rafael Chávez Frías, nuestro primer presidente, feminista, quien visibilizó las luchas de las mujeres.  Mujeres valerosas en las Guerras Independentistas,  Luisa Caceres de Arismendi, Josefa Joaquina Sánchez, Negra Matea, Negra Hipólita, Apacuana, entre otras. Las Mujeres Valerosas en los tiempos de conflictos, Manuela Saenz, Belén San juan, mujeres referentes para el mundo:  María León, Lina Ron, Delcy Rodríguez, Piedad Córdoba, Cristina Kirchner  Dilma Rousset,  desde la concepción  feminista, valorando  el ser extraordinario de: Amor, Valentía, Coraje  y profunda lealtad por la Patria; mujeres que brillaron de heroísmo en suelo venezolano, que  desde los tiempos de revolución se reconoce la sencillez y el Poder de la participación protagónica de las mujeres en el ámbito social, Político, Económico, para el avance del país y las naciones.


       Este 08 de Marzo 2017, la historia, en deuda con nuestras  heroicas mujeres, Apacuana, Negra Matea y Negra Hipólita, recibirán un merecido reconocimiento del noble y amado pueblo venezolano, victorioso en sus luchas y consecuentes con  las batallas por venir; donde  acompañadas de la fuerza, y el amor de las abuelas, madres, hijas, hermanas, la Unión Nacional de Mujeres (UNAMUJER), Mujeres del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), y todas las Organizaciones y Sectores de Base Popular, bastión del Legado de Nuestro Comandante. El pueblo, hecho esperanza de Libertad, de paz, que cada dia aportan sus esfuerzos por la construcción de un país pleno, un país potencia, que llegue a los rincones la atención, del ejercito de mujeres: maestras, abogadas, artesanas, cultoras, administradoras, pescadoras, cocineras, transportistas, ingenieras, mecánicas, electricistas, doctoras, enfermeras, y todas aquellas que se sientan sumadas al impulso de la Patria y a la formación de ciudadanos con conciencia de justicia y emancipación.



Este Miércoles, 08 de Marzo, esa fuerza se multiplicará en la voz de millones de mujeres, y hombres que caminaran hacia el Panteón Nacional, al lugar donde se encuentras nuestros grandes forjadores de la Paz, la Libertad, la Justicia y la Igualdad de los Pueblos de hoy y por Siempre.

Mujer, Esposa Madre, Hermana, Hija Consciente con tu lucha, Consciente con tu Patria.
La Inmortalidad, es el sueño de forjar espíritu combativo por la

PAZ, UNIDAD, LUCHA Y VICTORIA  

EL DESAFÍO DE LAS MUJERES



Opinión de la asesora pedagógica de la AMP LA RIOJA


Por: Diana López Cardona


Las condiciones de exclusión y discriminación de las mujeres en el proceso de industrialización en los albores del sistema capitalista, que llevaron a las mujeres del siglo XX hacia una lucha sostenida por el reconocimiento de su papel productivo en la sociedad –derivado de la terrible inequidad por la cual muchas trabajadoras murieron en su intento por encontrar justicia social, económica y política-, cobra mayor legitimidad en el siglo XXI, como una absurda paradoja, después de tantos esfuerzos por lograr lo exigido.

Las mujeres hemos sido negadas como sujetos políticos, desconocidas como protagonistas en la lucha por la liberación de nuestros pueblos, invisibilizadas en la construcción cultural de nuestras naciones, mientras cargamos con la pobreza, la exclusión y la desigualdad que caracteriza al sistema capitalista. El modelo neoliberal, como fase actual del sistema capitalista, ha prolongado y agudizado este desequilibrio, logrando ampliar cada vez más la brecha en el salario entre mujeres y hombres, desconociendo la mayor carga de tiempo laboral femenino, mientras fomenta la cosificación en el mercado de los cuerpos desde los medios de comunicación. El gran público observa sin asombro la forma como los realities presentan a las concursantes al desnudo, sometiéndose al escarnio público a cambio de dinero y publicidad, mientras las corporaciones mediáticas se llenan los bolsillos.

Como una gran contradicción, aparece la concepción neoconservadora que se levanta contra las banderas de lucha de los movimientos feministas, alegando la protección de los valores familiares y culturales, agudizando la perspectiva machista que se opone al reconocimiento de las mujeres y sus libertades plenas en relación con los derechos civiles, pero que no se escandaliza por la cosificación y el abuso al que son expuestas las mujeres en la vida cotidiana.

Sin duda estamos atravesando una época de muchas y muy variadas perspectivas en relación con el tema de género, pues a pesar de la persecución a las reivindicaciones feministas, el movimiento crece y avanza permeando todos los espacios sociales y culturales, lo que permite que se convierta en un ejercicio de reflexión más allá de las condiciones de clase. Es notorio a través de la sensibilización que se genera cuando se exige justicia en el tema de la violencia de género; pero a pesar de estos avances en la incorporación de los temas propios de la lucha feminista, hace falta esclarecer las tendencias y orientaciones políticas que buscan formas muy distintas y en ocasiones contrarias a la reivindicación de los derechos de las mujeres, en especial, en el horizonte de sentido de esa lucha en relación con los anhelos de libertad individual o de emancipación colectiva.

Hoy aparecen tendencias feministas que deben ser reconocidas y diferenciadas para no caer en el engaño de considerar que todas exigen y luchan por lo mismo. Es emocionante ver como muchas mujeres, desconocidas y famosas, se suman a los reclamos por la igualdad de género; sin embargo, la mediatización del discurso feminista no siempre avizora el avance de las exigencias, más bien lo utiliza para mercantilizar desde lo “políticamente correcto”, tal y como hizo la empresa Dior al diseñar una camiseta para famosas y ricas que decía “We should all be feminist” (“Todos deberíamos ser feministas”), lo que hace crecer las ventas de la firma, mientras siguen explotando a costureras y modelos de sus famosas prendas. Es importante que el tema del reconocimiento de las mujeres se instale socialmente, pero no es suficiente, es importante develar los grandes problemas que aquejan a las mujeres en el mundo y estos no sólo derivan de la falta de reconocimiento.

La lucha feminista de las trabajadoras, requiere ubicar seriamente el tema de la desigualdad en la redistribución económica, denunciando la falta de reconocimiento social y de participación en el ejercicio democrático en todos los ámbitos. Por ello, no es posible pensar la emancipación de las mujeres, sin la eliminación del patriarcado como expresión cultural del sistema capitalista. En otras palabras, el patriarcado es la fuerza que sostiene el sistema, su equilibrio está en mantener la desigualdad social y esto lo logra con mayor facilidad si mantiene la desigualdad económica, a través de la pobreza de las grandes mayorías y la riqueza concentrada en pocas manos, especialmente (no únicamente) en la fuerza de trabajo de mujeres de las cuales dependen familias enteras; desigualdad que se sostiene a través de la explotación y la exclusión de las mayorías para que las minorías vivan en la opulencia que permite el despojo.

El patriarcado se expresa en el machismo, su alter ego en las relaciones sociales. Su forma más visible es la violencia que ejerce contra el género de manera directa a través de la violencia física, donde muchos de estos casos terminan con feminicidio; Además el machismo se expresa en las actitudes y comportamientos de la sociedad en su conjunto, no solo de los hombres. El machismo no es una condición exclusiva y antojadiza de los hombres, también se instala de manera fuerte en la crianza de los/as hijas y se reproduce en la vida cotidiana de diversas formas. El machismo no se puede reducir a las miradas, los gestos y las formas de trato que tienen los hombres hacia las mujeres, también se manifiesta en las formas de relacionamiento entre las mujeres y cualquier persona que de manera inconsciente ha adquirido valores de esta sociedad, en especial cuando la discriminación además es clasista y racista.

De tal manera que la lucha feminista, también está ligada a nuestra condición social, cultural, económica y política, no sólo desde nuestra concepción particular sobre lo que deben ser hombres, mujeres o personas con diversidad sexual; es decir, la lucha feminista, es también una lucha por la emancipación humana. El desafío está en cómo logramos recuperar el lugar de la lucha política y organizativa desde el posicionamiento como mujeres, trabajadoras, explotadas y con derecho a la participación real en los ámbitos de decisión.

Se hace preciso estudiar, comprender nuestro lugar en el mundo, reconocernos como género, organizarnos en la lucha como trabajadoras, conscientes de nuestro papel en la sociedad, ubicando las banderas que estamos dispuestas a tomar y no olvidando que una lucha es vana sin nosotras, pero es incompleta sin los compañeros. No podemos reducir el problema a una lucha contra los hombres, eso es dejarse engañar, distraer la mirada para no ver al enemigo real. Es junto a los hombres que nos debemos formar, organizar y luchar, no contra ellos, eso es sólo sexismo, el feminismo necesita de más elementos para avanzar en las grandes transformaciones que requiere el mundo y debe estar articulado a estrategias de emancipación que incluyan la lucha de todas y todos.

8 DE MARZ0, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

8 DE MARZ0, DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER

Por el prof. Juan Pérez medina



El DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER es una fecha que encierra una larga historia. En primer lugar, habría que mencionar que nos es una fecha para la celebración del “feminismo” ramplón que promueve la partidocracia para que exista en los cargos públicos la mitad de los puestos en manos de mujeres. La connotación de esta fecha va más allá y representa la lucha de las mujeres para dejar de ser esclavas del trabajo sin derechos laborales y sin oportunidades para decidir y participar por igual en la vida política y publica. El 19 de marzo de 1911, según los registros de Naciones Unidas, un millón de mujeres tomaron las calles para exigir "derecho al voto, mejores condiciones de trabajo y la posibilidad de ocupar cargos públicos". Un año antes, durante la Segunda Conferencia Internacional de mujeres socialistas efectuado en la ciudad de Copenhague, capital de Dinamarca, ya se había propuesto por las mujeres del Partido Socialista Norteamericano en el congreso en la persona de Lena Morrow Lewis y Mary Wood Simons, que se instaurara dicha celebración. La propuesta encontró eco rápidamente en el conjunto de las delegaciones al congreso y fue una mujer comunista alemana, Clara Zetkin, quien la apoyó de manera entusiasta, la que influyó en la redacción del documento final de aquella reunión internacional apelando “al ejemplo de las camaradas norteamericanas”. Surgiendo de esa forma el día que sería consagrado a luchar por el derecho al voto de la mujer obrera y las prestaciones laborales y salariales que deberían otorgar dignidad al trabajo de la mujer.

Es importante dejar claro que el 8 de marzo surge y se desarrolla en primer término en el marco de las luchas de la mujer obrera, en particular de las obreras de la industria textil estadounidense en virtud de los antecedentes reivindicatorios de mujeres que exigían mejores condiciones de trabajo y que sufrieron agresiones sin fin por tal atrevimiento, justamente en el país autodenominado “campeón de la democracia” Igualmente, el 8 de marzo debido a las circunstancias que privaban en Europa por la preparación y estallamiento de la primera guerra mundial, la fecha fue motivo de protestas multitudinarias en diferentes años entre 1910 y 1917 para exigir la detención de la guerra denunciada como una guerra imperialista en la que nada tenían que ganar los trabajadores. Es conocida la histórica protesta realizada por miles de mujeres rusas en la ciudad de San Petersburgo exactamente el 8 de marzo de 1917 exigiendo paz, pan y la salida de Rusia de la guerra. La ONU acuerda su instauraciòn en 1975 y desde entonces año con año se realiza por los gobiernos de manera oficiosa dicha celebración.

Es posible que en un ambiente como el actual, dominado por las banalidades, en el que en general se desconocen los antecedentes mencionados, la celebración del 8 de marzo se parezca más a una especie de “Día del amor y la amistad” u otra fiesta con una naturaleza similar, por lo que es de la mayor importancia contribuir a divulgar un poco los antecedentes históricos y la evolución de esta fecha, desde su origen OBRERO Y SOCIALISTA en 1910 hasta nuestros días.

La fecha es un reconocimiento a la lucha de las mujeres por construir un mundo más justo y más humano en donde dejen de ser objetos para convertirse en seres humanos con derechos plenos. El 8 de marzo es además, la reivindicación de una fecha que patentiza la denuncia de las atrocidades actuales en contra de las mujeres, la ausencia de garantías para su vida y de las condiciones de violencia social, laboral y de género que aún se padecen en el marco del desarrollo neoliberal del capitalismo. En nuestro país los asesinatos en contra de mujeres sigue aumentando alarmantemente, siendo el Estado de México, seguido por Michoacán las entidades que encabezan la lista. Se considera que las cifras oficiales de 2500 asesinadas por año en promedio desde 1993 ha esta fecha está alejada de la realidad y que sin duda supera los más de tres mil homicidios. En Michoacán, a pesar de que en 2016 se declaró alerta de género en 14 municipios, en lo que va del año ya se alcanzaron los 35 asesinatos, lo que significa que cada 40 horas una mujer es asesinada, demostrándonos que la violencia de género va en aumento; destacándose los municipios de Jacona, Uruapan, Apatzingán, Morelia, Lázaro Cárdenas y Zacapu.



Por ello me parece pertinente que este 8 de marzo la celebración no sólo sea un reconocimiento a las extraordinarias mujeres obreras, anarquistas, socialistas y comunistas que se destacaron en la exigencia de mejores condiciones de vida y trabajo para el sector femenino y realizaron grandes huelgas y manifestaciones obreras, sino que además, obliga a alzar la vos y acrecentar la denuncia social y política acerca de la creciente ola de violencia que nos azota y que ha encontrado en las mujeres al sector más vulnerable, lo que deja de manifiesto la condición de subordinación que aún tienen las mujeres y la degradación cotidiana de que aún son objeto: el abuso, la discriminación, el sometimiento y la violencia. Y no será en esta sociedad donde se habrá de encontrar una solución a este grave problema, como no lo tiene la lucha de clases y el flagelo de la pobreza y la guerra. Por ello, Es indispensable reivindicar este 8 de marzo, DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER, el derecho a la vida en paz, con justicia y dignidad. Vayamos a la movilización que de manera global se está convocando y contribuyamos con nuestra presencia a que la voz de las mujeres se escuche. Hagamos de esta celebración una jornada de lucha por la paz y de condena a quienes desde el gobierno no sólo no la posibilitan, sino que la promueven en medio de la impunidad y la corrupción. Esta jornada debe unirse a la exigencia en el territorio nacional de la salida de Peña Nieto y la construcción de un nuevo constituyente y una nueva constitución, sin partidos políticos venales y gobiernos castrados y serviles, pero buenos para atropellar al más pobre.
 
La historia de la celebración del 8 de marzo posee una extensa trayectoria en México y sería deseable que esto se conociera por las nuevas generaciones antes que esta fecha sea considerada un día de festejos de carácter comercial despojado del sentido de lucha y reivindicación con el que surgió y se desarrolló. Sólo dejo asentado aquí que el año 1931, en la ciudad de México, se hizo del conocimiento de público la convocatoria: “8 de marzo. Día internacional de la mujer trabajadora. Las mujeres en el frente de lucha del proletariado”.

Nos vemos el 8 de marzo a las tres de la tarde en el Obelisco a lázaro Cárdenas para hacer de esta fecha una jornada de lucha en contra del régimen y por las reivindicaciones, políticas, sociales, laborales y de genero de las mujeres michoacanas y del mundo.


Juan Pérez Medina

Director de la Escuela Primaria en SEP
Santiago Ixcuintla, Mexico