"El maestro de niños debe ser sabio, ilustrado, filósofo y comunicativo, porque su oficio es formar hombres para la sociedad". Simón Rodríguez

lunes, 31 de octubre de 2016

Alí…Mi primer profesor de Cultura

Por: Raysa Muñoz
raysa_mar39@yahoo.es

Para escribir sobre Ali, debemos volver a nuestra infancia y juventud, sobre todo aquellos que tuvimos la dicha de nacer entre los años sesenta y setenta; como es mi caso. Alí es la voz y la imagen de cuyos recuerdos me llevan a mi casa materna, mi Barrio, mis calles primeras, la voz de mi madre regañando a mi hermano Pablo, el mayor: Muchacho, guarda ese disco!! La policía nos puede meter presos!! Pablo! Es que tú no te das cuenta hijo, que si llega la policía y nos encuentra esos discos nos mete presos! Alí, ese señor es un Comunista! Recuerdo a mi amado hermano con su gran pelo al estilo afro y un reproductor de casetes en donde grababa las canciones de los Lps de Alí y de noche ese grabador se lo colocaba en el oído calladito, Alí para el día y Alí durante la noche, para dormir.
Así transcurrió parte de mi niñez, recuerdo una disquera ubicada en la Ciudad de la Victoria, estado Aragua (vivíamos en San Mateo, cerquita de la Victoria),en la entrada vía carretera vieja que le traía los Lps a mi hermano y bueno, debo decir que en el tiempo, a mis hermanas también, Lp que sacaba Alí, Lp que estaba en nuestro picó, un aparato pequeño con aguja que generalmente terminaba mala porque en casa aunque mi mamá temía por la policía Alí se escuchaba todos los días, Alí fue nuestro maestro; de cierto modo nuestra madre, también tarareaba a Alí y reconocía que él tenía la razón en lo que cantaba, pero con miedo, bájale el volumen, bájenle el volumen muchachos que está prohibido poner música de él!!
Ese grabador de casete pasó por las manos de todos nosotros los 8 hermanos para ese entonces, recuerdo que cuando aún en los años 1983 cuando tuve la oportunidad de entrar a estudiar a la Escuela Técnica Agropecuaria Gonzalito para graduarme de Bachiller con la mención Demostradora del Hogar y de cuya escuela Técnica egresé tres años después, en mis prácticas de agricultura y en la hora de receso, al mediodía, luego del almuerzo, yo solía escuchar a Alí, bien cansada, con esos casetes y ese grabador que luego, en ese año mi hermano mayor me obsequió! Yo cargaba en mi bolso hecho con retazos de bluejean viejo con mi tremendo grabador de casete y mis casetes!! Una experiencia única, al recordar esto, creo sin duda alguna que fueron unos años maravillosos, con toda la energía de la juventud, recuerdo que pagaba un real de pasaje en las tardes noches al salir de clases para llegar de nuevo a mi hogar; mi padre, un comerciante de cuenta propia, encargó a mi hermano Pedro (a quien agradezco eternamente sus 3 años de entrega fidedigna) de llevarme a Gonzalito todas las mañanas a las cuatro de la mañana y, a esa hora corría peligro de andar una señorita sola tomando un autobús para ir a Turmero, en la comunidad 19 de Abril de Sorocaima (donde aún está ubicada esta escuela) allí, en Gonzalito pasábamos todo el día pues tenía el sistema de semi internado y, las clases arrancaban todos los días bien tempranito y eran clases prácticas y teóricas de agricultura, nutrición y preparación de alimentos, costura y vestuario, administración del hogar, artesanía, cunicultura, avicultura, agronomía, teatro, entre otras más que se vinculaban al hecho de graduarnos de Bachilleres técnicos o medio como se les decía y a nosotras Demostradoras del Hogar, una carrera hermosa que creo, de la que obtuve los mejores conocimientos para mi vida, los que aún llevo a la práctica diariamente, sobre todo en este terrible momento de guerra económica para nuestro pueblo, entre mis vecinos y vecinas, con mi familia y con mis estudiantes.
Volviendo a Alí, no fue para nada grata la experiencia de escucharlo en Gonzalito pues yo, no solo lo escuchaba a él sino, a Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, León Gieco, Soledad Bravo (cuando era Comunista y humilde, cuando era una más de las nuestras) y créanme que a la Coordinadora de Seccional, así le llamaban, a ella la profesora Ofelia (no recuerdo su apellido por desagradable y antisocialista para no decirle aquí en esta nota anticomunista) cada vez que alguien le decía que Muñoz estaba escuchando música comunista me buscaba y me quitaba mi grabadora y mis casetes y me gritaba: Muchacha! Muñoz, Tú estás loca? Te decomiso esta vaina porque esta música está prohibida!! yo le hablaba de mis derechos, que eso era mío, que eso lo compró mi familia y que ella no tenía ningún derecho de quitármelo! Pero ella, con una labia estupenda y con todo el aparataje físico para apabullar a un estudiante de ese entonces pues siempre andaba entaconada, maquilladísima, con altos peinados, perfumada, elegantísima me decía que así eran las normas de la institución y este tipo de música estaba prohibida en esa institución y como yo, si era una estudiante tan buena podía escuchar a esos malandros! Y siempre terminaba por decomisar mi grabadora por uno o dos meses, dependiendo del grado de alteración del momento del decomiso, de cuan brava me ponía y le decía y gritaba cosas, porque si se las gritaba! pero, realmente en que parte? En qué ley? En donde podía yo en ese momento apoyarme para defender mis verdaderos derechos de estudiante y de ciudadana? Al final, yo siempre tenía que esperar el tiempo del fin de decomiso y volver a tener mi grabadora, y así transcurrieron tres años de estudio luchando y peleando con Ofelia, que docente tan Horrorosa! Que mujer tan despiadada! Que mujer tan ciega! Qué triste mujer!
Nadie en esa época, podía sospechar que esas canciones y el ejemplo de mis padres y mis hermanos, mi hermana mayor Suni; una mujer honesta, amante de las cosas sencillas, artesana, podían haber marcado todo el verdadero significado en mi de La Patria bonita, la Patria verdadera, La Patria por la que debíamos luchar siempre sobre todo contra sus desigualdades sociales. Alí me enseño que; La Patria siempre será el hombre mismo, Alí me mostró una realidad sincera, sin miramientos, sin escondites, me mostró la historia política de Venezuela y estoy convencida que Alí fue mi primer profesor de Cultura; así es, mi profesor de cultura porque la cultura debe estar inmersa en un profundo proceso social, de análisis y de acción pero desde la visión de lo social, desde el hombre y la mujer y para el hombre y la mujer. Eso fue Alí, eso es Alí!
Hoy día, si hacemos el estudio de las canciones de Alí, de su tremenda, única e inigualable calidad interpretativa podríamos mencionar su intención de análisis de la realidad venezolana y latinoamericana, su canción popular simboliza una manera de ver la realidad en momentos históricos determinantes, no se aleja de la realidad del pueblo, no crea romanticismos estériles entre el escucha y él. Se identifica con la verdad del común y mayoritariamente pueblo humilde, obrero, descalzo de la época. Se reconoce una realidad social a través de las canciones de Alí, se convierte en un lenguaje artístico poético y musical; así como en un lenguaje filosófico, critico religioso, histórico, tradicional, encontrando allí los verdaderos conceptos que simbolizan una cultura, de allí mi convencimiento en identificarlo como mi primer y verdadero profesor de Cultura.
Nuestra canción popular Latinoamericana perfila en Alí una manera eficaz de entender al pueblo, de los que por años fuimos los no tomados en cuenta, los que no importábamos, a los que Ali les ponía música para no parecer tan tristes, aunque también hizo la canción triste para el pueblo Manzo, Alí es melodía social . Con las canciones de Alí el sentimiento de rabia, de angustia, rebeldía y miedo se hacía y hace diferente.
Dando un salto en mis recuerdos, debo decir que, en mi casa lloramos la partida física de Ali, en un terrible accidente automovilístico, mi madre, así como en escondidas boto unas lágrimas, para nosotros, fue un golpe en el pecho!! Ahora más, pensé, me queda un año para seguir pelándome con La terrible Ofelia por mi Alí! Porque ahora, era más mío!
A partir del nacimiento de la Revolución Bolivariana, Alí se convirtió libremente en nuestro mayor símbolo cultural, el más parecido a Revolución, el del mensaje, el de la práctica; Alí está ahora más presente que nunca en nuestras vidas, Hugo Chávez nos lo trajo de vuelta!! Con más fuerzas, con más bríos, Alí sintetiza la experiencia colectiva del pueblo, la memoria social, su canción venezolana y latinoamericana es la fuente viva que reconstruye un momento histórico en donde aún se pasean algunos detalles que fortalecer de desigualdad social, política y económica del pueblo, identifica el sentir y la realidad de la vida cotidiana, de nuestras tristezas y alegrías, de nuestras esperanzas y decepciones.

Ahora Alí está de vuelta y ya, no está la terrible Ofelia para prohibírmelo!! Alí siempre fue pero ahora es mucho mas!!!


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